Estudios 1 a 5
- 1Seconde déclaration de PierreDe la 3ème Pâque au début de la dernière semaineMateo 16.13-16
- 2La transfigurationDe la 3ème Pâque au début de la dernière semaineMateo 17.1-13
- 3Les recommandations du MaîtreDe la 3ème Pâque au début de la dernière semaineMateo 17.9
- 4Question des disciples au sujet du prophète ElieDe la 3ème Pâque au début de la dernière semaineMateo 17.10-13
- 5Un démon difficile à chasserDe la 3ème Pâque au début de la dernière semaineMateo 17.14-18
-
PER188
Segunda declaración de Pedro
El artículo aborda la segunda declaración de Pedro, que reconoce a Jesús como el Mesías. Examina los relatos bíblicos que sitúan este acontecimiento en Cesarea de Filipo, destacando la dificultad del público judío para aceptar la filiación divina. Jesús pide a sus discípulos que no declaren abiertamente su mesianidad.
San Lucas 9.18-21 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que estando él solo orando, estaban con él los discípulos; y les preguntó diciendo: ¿Quién dicen las gentes que soy?Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Pedro, dijo: El Cristo de Dios.Mas él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER193
La transfiguración
El artículo explora la transfiguración de Jesús, en la que resplandece con luz divina junto a Moisés y Elías en el monte Hermón. Pedro, Santiago y Juan son testigos de ella. Este acontecimiento manifiesta la divinidad de Jesús.
San Mateo 17.1-13 (Reina-Valera 1909) :Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero?Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas.Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER194
Las recomendaciones del Maestro
El artículo explora el mandato de Jesús a sus discípulos de guardar en secreto su transfiguración, destacando la importancia de la fe y de la preparación de los apóstoles para sus futuras responsabilidades.
San Mateo 17.9 (Reina-Valera 1909) :Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER195
Pregunta de los discípulos sobre el profeta Elías
Después de la transfiguración, los discípulos interrogan a Jesús sobre la profecía de Elías. Jesús revela que Juan el Bautista cumple esta profecía, un vínculo que los Evangelios desarrollan progresivamente.
Malaquías 4.5-6 (Reina-Valera 1909) :He aquí, yo os envío á Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y terrible.El convertirá el corazón de los padres á los hijos, y el corazón de los hijos á los padres: no sea que yo venga, y con destrucción hiera la tierra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER196
Un demonio difícil de expulsar
El artículo examina el intento fallido de los discípulos de exorcizar a un demonio de un muchacho, lo que requirió la intervención de Jesús después de la transfiguración. Los relatos de Mateo, Marcos y Lucas señalan la debilidad de su fe como causa de su fracaso.
San Lucas 9.37-45 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro.Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es el único que tengo:Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de él quebrantándole.Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.Y respondiendo Jesús, dice: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá.Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre.Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org